15
Oct

Pterigión

Aunque el pterigión tiene síntomas muy comunes a una infección en los ojos, es una de las afecciones oculares más fáciles de detectar.

Los pterigiones no presentan ningún riesgo y las personas que los presentan pueden vivir con ellos. Únicamente pueden llegar a necesitar la operación si el pterigión comienza a invadir la pupila e impedir la vista.

¿Qué es el pterigión?

El pterigión es un bulto que se forma en el globo ocular por la inflamación del tejido. El pterigión se forma desde la esclera –o parte blanca del ojo- y puede llegar hasta la córnea. No existe una edad exacta para la aparición de los pterigiones, pero hay un rango de desarrollo en la edad entre los 30 y 50 años que presentan el mayor número de casos.

Los pterigiones pueden formarse en uno o en ambos ojos, así como ir aumentando su tamaño según la edad.

En algunos países se le conoce como ojo del surfista porque es común su aparición entre las personas sobreexpuestas a cambios bruscos entre el sol, el aire y el agua resecando el ojo.

La persona que presenta un pterigión en el ojo, tiene la sensación de incomodidad por el bulto anormal que presenta en el ojo.

A veces estos bultos son confundidos con tumores oculares, pero no son lo mismo.

Factores comunes para la aparición

No existe una causa principal para su aparición en el ojo. Sin embargo, se han encontrado factores comunes que promueven su aparición. Entre estos factores están los siguientes:

  • Sobreexposición a la luz solar
  • Envejecimiento
  • Sobreexposición a la contaminación –polvo, humo, aire contaminado-
  • Cambio brusco de condiciones ambientales como el calor y la sequedad
  • Exposición continua a químicos
  • Estrés extremo
  • Interrupción del sueño por etapas prolongadas

Lo que tienen en común estos factores es que afectan la lubricación del ojo. Al afectar la lubricación, la película lagrimal se daña y ocasiona resequedad. Finalmente, se comienza a irritar esa zona y se forma un nuevo tejido sobre la irritación –la que termina siendo el pterigión-.

Síntomas de los pterigiones

Existen señales de la formación de un pterigión en el ojo. Aunque las personas con casos de pterigión leve no presenten síntomas, son visibles y así se conoce que presenta esta afección.

Cuando una persona presenta pterigión, los síntomas más comunes son:

  1. Ardor en el ojo
  2. Picor
  3. Sensación de un cuerpo extraño en el ojo
  4. Inflamación del ojo
  5. Enrojecimiento del ojo

Tratamiento del pterigión

Esta afección no tiene un tratamiento específico para hacerlo desaparecer. Incluso, algunos pacientes pueden vivir con el pterigión toda su vida.

Si el paciente tiene un caso leve, se recomienda el uso de gotas lubricantes para reducir la hinchazón y el enrojecimiento, evitando que siga aumentando de tamaño, y la administración de algún medicamento o ungüento para disminuir la sensación del bulto y de molestias en el ojo.

Cuando el bulto sigue aumentando de tamaño y llega a la córnea o invade la pupila e impide la vista, se debe recurrir a la cirugía.

Cirugía de pterigión

La cirugía es la única manera para evitar que continúe el crecimiento del pterigión. Se aplica la cirugía cuando el bulto está impidiendo la vista del paciente.

El procedimiento de la cirugía de pterigión es muy simple:

  1. Se aplica anestesia local en el ojo.
  2. El ojo se abre con un separador y se coloca bajo el microscopio.
  3. Se protege la parte sana del ojo y parte del rostro del paciente.
  4. Se retira el pterigión.
  5. Se realiza un autoinjerto. Es el injerto de la conjuntiva del mismo ojo sobre donde se retiró el pterigión.
  6. Se sutura.
  7. A las 2 semana se retiran los puntos.

El médico oftalmólogo le colocará un parche al paciente sobre el ojo que se puede retirar posteriormente a los pocos días. El ojo presentará inflamación y se mantendrá rojo al menos unas semanas después de la operación.

El paciente necesitará una prescripción médica para la ingesta de medicamentos y el oftalmólogo le recomendará el uso de lentes de sol por unas semanas.

Posibles complicaciones

Si no se trata esta afección, puede aumentar su tamaño afectando la vista. Además, la realización de la cirugía puede traer algunas complicaciones. Si no se realiza la cirugía con expertos oftalmólogos, se pueden presentar esas complicaciones durante y después de la cirugía.

Las complicaciones que puede presentar una cirugía mal realizada son las siguientes:

  • Atrofia del ojo
  • Pérdida de la vista
  • Ulceración
  • Granuloma
  • Hipotonía
  • Cataratas
  • Queratopatía
  • Infección intraocular
  • Astigmatismo

¿Pueden aparecer de nuevo?

Lamentablemente, un paciente que ya presentó pterigiones puede volver a desarrollar pterigiones en el ojo. La única manera de mantener una baja probabilidad de que reaparezca es, que, durante la cirugía, se realice el paso del autoinjerto obligatoriamente.

Como método alternativo se puede seguir con el uso de ungüentos que prevengan el crecimiento del pterigión.

Cómo prevenir

Es una de las pocas afecciones oculares que se pueden prevenir.

La sobreexposición a factores que dañan y resecan el ojo causan la formación del pterigión. Como manera preventiva se recomienda protegerse de los factores que promueven su aparición.

Recomendaciones más comunes para prevenir la resequedad y su formación:

  • Protección solar de la luz solar
  • Uso de gotas lubricantes para los ojos
  • Uso de gafas o protección en los ojos durante la exposición a químicos
  • Evitar el estrés continuo y extremo

Acude con el médico oftalmólogo

Si el paciente tiene la sensación de un cuerpo en el ojo o puede observar un pequeño bulto, debe acudir con el médico oftalmólogo para determinar si es un pterigión o si es cualquier otra afección que pudiera estar comenzando al presentar el paciente.

Una prevención temprana siempre ayudará a evitar complicaciones en el ojo. Consulta a nuestros especialistas en nuestra Clínica en Villahermosa, Tabasco.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading...

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.